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Caso Branding: Google

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Branding Google: Logo, Identidad y Gestión

Crecimiento a través del orden.

Es innegable que Google es una de las empresas más importantes del mundo. Aunque su buscador es probablemente lo primero que nos viene a la mente cuando pensamos en ella, hoy en día es una subsidiaria con una amplísima cartera de productos, servicios, alianzas institucionales y adquisiciones, que van mucho más allá del desarrollo de software.

La empresa comenzó en 1996 como un proyecto de investigación de sus socios fundadores Larry Page y Sergey Brin, así como el programador Scott Hassan, quien dejaría el proyecto antes de que Google se fundara como empresa. El proyecto, que originalmente se llamaba “BackRub”, buscaba crear un motor de búsqueda más refinado, que tuviese en cuenta la relación entre los sitios web en vez de la cantidad de veces que aparecía el término buscado. Este sería el inicio de un rápido crecimiento que continúa hasta nuestros días.

Pero más allá de su historia, uno de los elementos más destacados de Google, es su manejo de la marca y su relación con sus usuarios. Google pertenece a una categoría muy especial de marcas que tienen una influencia fundamental en la vida de las personas. A diferencia de otras empresas, con las cuales tenemos un contacto esporádico o a las cuales recurrimos solo para momentos específicos, Google está presente en nuestra vida cotidiana de una manera constante y persistente: en nuestros correos, en nuestros celulares, en nuestros trabajos y más.

Conforme la tecnología fue evolucionando, Google supo encontrar un lugar de excepción en la industria, acercarse a las personas y ayudar a mejorar sus vidas.

¿Pero cómo lo hizo? ¿Y qué podemos aprender de la gestión de esta marca?

Para respondernos, debemos partir por comprender que la promesa que Google les hace a sus usuarios es tan ambiciosa como atractiva: organizar la información del internet y hacerla accesible para todos. Pero mientras la tecnología que hay detrás de Google y sus múltiples innovaciones puede ser muy compleja, su filosofía de marca radica justamente en esa accesibilidad que nos ofrecen: sus servicios son siempre sencillos de comprender y amigables para el usuario.

Una revisión histórica de la marca nos permite ver que esa ha sido siempre la prioridad de su comunicación: Mientras en los 90 el internet estaba saturado de información y de tendencias visuales que buscaban llenar el vacío, Google optó por la claridad, la sencillez y el orden como lenguaje para ayudar a establecer este mensaje de información accesible.

A nivel visual, esto se traduce en elementos que priorizan la amigabilidad y la sencillez. Para ello, el sistema de marca tiene como fundamento tres elementos básicos que utiliza para construir la totalidad de su concepto gráfico: un logo amigable, una paleta de colores casi infantil y el predominio del  blanco para enfatizar la simpleza.

Pese a que la marca ha pasado por diversas evoluciones, estos rasgos distintivos se han mantenido junto con esta filosofía de amigabilidad, cercanía y accesibilidad, y con estos tres sencillos elementos como punto de partida, más otros recursos gráficos que ayudan a darle dimensionalidad, la marca ha sido capaz de construir un sistema que abarca la totalidad de su vastísima cartera de productos y servicios.

Partamos por analizar estos tres componentes.

El logo, que ha pasado por diversas versiones, tuvo su cambio más radical en 2015, cuando pasó de una tipografía serif a una sans serif geométrica. Sus formas básicas y elementales están basadas principalmente en círculos perfectos y líneas. El resultado es una estructura de características notablemente simples. Al combinar estas formas con la paleta de colores de google, el resultado no es solo extremadamente amigable, sino que nos proyecta la sensación de estar ante una marca accesible y cercana.

Adicionalmente, el logo tiene una versión responsive donde solo se emplea la G mayúscula, pero manteniendo los cuatro colores distintivos de la marca. Sin embargo, puede notarse que el orden de los colores es distinto al del logo completo, un recurso empleado para facilitar la lectura y mejorar la armonía cromática del elemento.

Adicionalmente, el color es empleado en otro tipo de recursos gráficos, como los puntos en movimiento de Google, los cuales la marca utiliza especialmente en situaciones de interacción con el usuario para denotar respuestas del sistema, como procesos en curso o tiempos de espera.

Estos elementos refuerzan los atributos de la marca al estar potenciados por el predominante uso del blanco, que genera una sensación de una marca más limpia y ordenada y, por lo tanto, más simple, accesible y fácil de emplear.

Junto con el rebranding de 2015, la marca desarrolló una tipografía propia llamada Product Sans, una familia geométrica que sigue el modelo de construcción del logo. Basada en las tipografías de textos escolares, Product Sans se distingue por sus formas circulares y la angulatura de entrada y salida en sus terminales.

Sin embargo, esta tipografía no solo es empleada por Google para textos, sino que funciona en conjunto con el logo para desarrollar la totalidad de la arquitectura de marca. En ella, el logo de Google funciona como elemento central y la tipografía se emplea para agregar la palabra que representa al producto o servicio al que el usuario accede. Así tenemos ejemplos como Google Maps, Google Store o Google Drive.

Junto con este recurso, Google emplea una serie de iconos para distinguir a cada uno de estos servicios cuando el logo total no puede ser empleado. Esta iconografía no guarda un lenguaje visual tan estricto, sino que considera diversos estilos según el servicio y, aunque algunas veces emplea la totalidad de los colores de la marca, también existen casos en los que no. Sin embargo, la iconografía guarda una coherencia interna al estar construida sobre grillas que emplean siempre las mismas formas básicas: círculos, cuadrados, rectángulos, ortogonales y diagonales.

Adicionalmente, Google utiliza otros recursos de manera más libre, como ilustraciones, iconografía ilustrada y recursos gráficos diversos. Además, su lenguaje de marca es fresco, moderno y amigable, algo que se complementa con diversos recursos comunicativos como el uso de los famosos doodles y otras intervenciones a su logo.

Como podemos ver, este sistema de identidad prioriza unos pocos elementos y los aprovecha al máximo para darle coherencia y consistencia a su comunicación. Esto se logra porque, aunque se trata de una marca amplia y compleja, es también extremadamente ordenada, algo que no solo ayuda a comunicar mejor sus atributos, sino que es completamente coherente con la promesa de organización y accesibilidad que Google les ofrece a sus usuarios.

Es importante resaltar que el orden excesivo puede, muchas veces, dar como resultado marcas muy rígidas, estructuradas y plásticas. Por eso, al construir una marca, es fundamental saber aplicar el orden correctamente para mantener ciertos elementos constantes, pero a la vez crear espacios donde se pueda romper con las estructuras formales y sorprender al usuario haciendo uso de variables inesperadas y recursos creativos.

Solo poniendo especial atención a los parámetros que delimitarán el sistema de identidad podemos lograr un balance ideal entre las reglas que darán coherencia a la marca y el espacio de construcción que nos permitirá acercarnos a nuestros usuarios y generarles una mejor experiencia.


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